Efectos del cambio climático en los precios de la luz

El cambio climático es una realidad y trae consigo una serie de efectos directos en el mercado de la electricidad y por tanto un efecto directo en el precio de la luz.

Estos efectos provocan por norma general un incremento del precio de la luz que debemos mitigar buscando ofertas luz para tener siempre un precio competitivo.

Efectos directos del cambio climático en el precio de la luz

La energía juega un papel importante en muchos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, usamos electricidad para iluminación y refrigeración. Usamos combustible para el transporte, la calefacción y la cocina.

Nuestra producción y uso de energía está interconectada con muchos otros aspectos de la vida moderna, como el consumo de agua, el uso de bienes y servicios, el transporte, el crecimiento económico, el uso de la tierra y el crecimiento de la población.

En el presente artículo nos vamos a centrar en tres de ellos, incluyendo factores como, por ejemplo, las condiciones del viento y la disponibilidad de agua para la refrigeración de centrales eléctricas.

Los cambios de temperatura

Primero, la demanda de electricidad se ve afectada por los cambios de temperatura.

Los aumentos de temperatura probablemente aumentarán nuestra demanda de energía, así como también cambiarán nuestra capacidad para producir electricidad y suministrarla de manera confiable.

Por lo general, los veranos más cálidos provocan una mayor demanda de refrigeración mediante la utilización del aire acondicionado, y por en el invierno las tormentas de nieve y frío extremo cada vez más habituales suponen un incremento de consumo de la electricidad por el uso de la calefacción.

La generación de electricidad de energías renovables

En segundo lugar, para la generación de energía hidroeléctrica o la energía eólica dependen de la cantidad de lluvia y la existencia de vientos no demasiado intensos.

El cambio climático trae episodios de escasez de agua en determinadas zonas del planeta por lo que la oferta de energía hidroeléctrica se verá reducida por lo que el precio de la misma se incrementará.

En cuanto a la energía eólica, los episodios cada vez más comunes de fuertes vientos que no pueden ser aprovechados para la producción de energía y que se alternan con periodos de vientos escasos tienen como efecto que la producción de energía eólica también se vea reducida.

Por lo tanto, los cambios en las precipitaciones, el mayor riesgo de sequía, la reducción de la capa de nieve y los cambios en el momento del deshielo en primavera influirán en nuestros patrones de uso de energía y agua

La generación de energía térmica

Un clima más cálido puede reducir la eficiencia de la producción de energía para muchas plantas de energía nuclear y de combustibles fósiles porque estas plantas usan agua para enfriar. Cuanto más fría esté el agua, más eficiente será el generador. Por lo tanto, temperaturas más altas del aire y del agua podrían reducir la eficiencia con la que estas plantas convierten el combustible en electricidad.

En ocasiones, la temperatura del agua puede ser tan alta que las plantas nucleares tienen que dejar de funcionar.

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